


Coordinadores docentes:
Mónica Marini, Norma Viqueira,
Matilde Vivas, Marta Tibia
y Miriam Avellaneda.
ENTREVISTA
A LA SRA. ANA MARÍA LURO,
HIJA DE RUFINO LURO CAMBACERES,
realizada por alumnos de 7°A y 7°B.
¿Cuándo
comenzó en su padre el interés por la aviación?
-
Papá siempre recordaba la emoción que sintió al ver por primera vez aquel
BLERIOT, piloteado por Cattaneo, que descendió en EL Chara, la estancia
de mi familia.
Ese
mismo día, hizo su bautismo de vuelo. Mi padre tendría dieciocho o veinte años
y desde ese momento nunca dejó la aviación comercial.
¿Qué
actividades desarrollaba su padre?
-Mi
padre estudió agronomía y se ocupaba de la administración de nuestros campos.
Con el tiempo, su entusiasmo por volar, lo llevó a compartir las tareas rurales
con la aviación comercial.
¿Usted
realizó algún viaje aéreo con su padre?
-No.
Mi familia y yo vivíamos en Buenos Aires. Mi papá viajaba desde la estancia,
cerca de Bahía Blanca, a nuestra
casa. En sus viajes lo acompañaba
Domingo Irigoyen, que vivía en el campo.
Nosotros
nos enterábamos de sus viajes, primero por las publicaciones de los diarios y
después por los comentarios de mi padre, en casa.
¿Cuál fue la relación entre su padre y Antoine
Saint -Exupéry?
-Mi
padre formó con Saint Exupery y Mermoz, la primera compañía de correo aéreo,
Aeroposta Argentina, con capitales
franceses. Eran socios y muy amigos.
Rufino
hacía el trayecto desde Bahía Blanca hasta Ushuaia. Allí aterrizaba en una
pista de carrera de caballos. En aquella época iban a campo abierto.
Los
aviadores volaban contra el viento y a cara descubierta. Su lucha mayor fue con
la tecnología.
¿Qué
recuerdo guarda de su padre?
-Mi
padre perteneció a lo que se llamó la época heroica de la aviación, él como
todos los pioneros, amaban dar un servicio a los demás, sin importarles el
riesgo. Además, quisieron dejar sus recuerdos a través de la literatura.
¿Usted
siente que sigue el ejemplo de su padre?
-
No lo sé. Yo estoy a cargo de la Dirección de A.D.EL.C.O. (Organización de
Defensa del Consumidor), en mi medida, desarrollo una acción hacia los
demás.